¿ CUÁNDO SE CONSIDERA UNA PERSONA DEPENDIENTE?

3/15/20264 min read

Cuando tiene una disminución o pérdida de autonomía física, mental o sensorial, y necesita asistencia o supervisión significativa para llevar a cabo actividades básicas de la vida diaria, causada por diferentes motivos como la edad, enfermedad o la discapacidad.

Estas actividades pueden incluir:

  1. Higiene personal: Necesitar ayuda para bañarse, vestirse, usar el baño, etc.

  2. Movilidad: Necesitar asistencia para moverse, caminar, levantarse de la cama o una silla.

  3. Alimentación: Necesitar ayuda para preparar comidas y/o comer.

  4. Medicación: Necesitar ayuda para tomar medicamentos según lo prescrito.

  5. Seguridad: Necesitar supervisión para prevenir riesgos y garantizar un entorno seguro.

La dependencia puede variar a lo largo de la vida y puede ser influenciada tanto por la edad como por otras circunstancias. A continuación, se explica cómo la edad puede influir en la dependencia:

Infancia:

Dependencia natural: Todos los niños son dependientes de los adultos para satisfacer sus necesidades básicas, como alimentación, higiene, seguridad y educación.

Desarrollo progresivo: A medida que crecen, los niños adquieren habilidades que les permiten ser más independientes, aunque siguen necesitando apoyo y supervisión hasta alcanzar la madurez.

Adultos jóvenes y de mediana edad:

Menor dependencia: En general, los adultos jóvenes y de mediana edad suelen ser independientes y capaces de cuidar de sí mismos. Sin embargo, ciertas condiciones como enfermedades crónicas, lesiones graves o discapacidades pueden causar dependencia en este grupo de edad.

Dependencia temporal: Situaciones como accidentes, cirugías o enfermedades pueden resultar en una dependencia temporal mientras la persona se recupera.

Tercera edad:

Aumento de la dependencia: A medida que las personas envejecen, es más probable que enfrenten problemas de salud crónicos, discapacidades físicas o cognitivas que pueden aumentar su dependencia.

Enfermedades relacionadas con la edad: Condiciones como la demencia, la artritis, la osteoporosis y otros problemas de salud pueden afectar la capacidad de una persona mayor para realizar actividades diarias sin ayuda.

La dependencia es una condición multifacética que puede afectar a personas de cualquier edad bajo diversas circunstancias.

Se puede clasificar en diferentes grados según el nivel de asistencia que una persona necesita para realizar las actividades básicas de la vida diaria. Generalmente, los grados de dependencia se dividen en las siguientes categorías:

Dependencia leve (I):

  • Descripción: La persona necesita ayuda ocasional para realizar algunas actividades básicas de la vida diaria.

  • Ejemplos de ayuda requerida: Recordar tomar medicamentos, asistencia parcial en la higiene personal o en el vestir, supervisión ligera para prevenir caídas o accidentes.

Dependencia moderada (II):

  • Descripción: La persona necesita ayuda regular para realizar varias actividades básicas de la vida diaria.

  • Ejemplos de ayuda requerida: Ayuda para bañarse y vestirse, asistencia para preparar comidas, supervisión constante para garantizar la seguridad.

Dependencia severa (III):

  • Descripción: La persona necesita ayuda considerable y frecuente para realizar la mayoría de las actividades básicas de la vida diaria.

  • Ejemplos de ayuda requerida: Asistencia total para la higiene personal, alimentación, movilidad y uso del baño, supervisión constante durante todo el día.

Gran dependencia:

  • Descripción: La persona necesita ayuda continua y completa para realizar todas las actividades básicas de la vida diaria.

  • Ejemplos de ayuda requerida: Asistencia completa y permanente en todas las actividades de la vida diaria, incluyendo higiene, alimentación, movilidad, uso del baño, y supervisión constante para garantizar la seguridad y el bienestar.

Estos grados ayudan a evaluar y planificar la atención y los servicios necesarios para apoyar a la persona dependiente.

Cuando la persona quiere acceder a los servicios y prestaciones reconocidas en la Ley de Dependencia.

La trabajadora social, mediante una entrevista se encarga de la evaluación de la dependencia se utilizando el Baremo de Valoración de la Dependencia (BVD), que se aplica utilizando cuatro procedimientos:

  • Un análisis de los informes de salud y del entorno habitual en el que vive esa persona.

  • La entrevista personal que llevarán a cabo profesionales cualificados.

  • La observación y comprobación directa sobre cómo se desenvuelve la persona.

  • La aplicación de unas pruebas: el índice Barthel (una escala muy utilizada internacionalmente para medir la capacidad que tiene una persona para realizar las actividades básicas de la vida diaria, su grado de discapacidad física y su nivel de autonomía) y el test MEC, en el caso de que la persona solicitante sufra una discapacidad intelectual o una enfermedad mental.

Si el solicitante tiene una discapacidad intelectual o una enfermedad mental, la valoración deberá realizarse en presencia de su cuidador o de un familiar que conozca la situación. Y se utilizará una tabla específica.

Una vez que la trabajadora social, que pertenece al departamento de valoración de la Delegación, realiza el informe, lo envía a la Delegación Territorial de Igualdad (órgano provincial que depende de la autonomía), concretamente a la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia. Ellos son los que determinarán el grado y nivel de dependencia.

En algunas comunidades, tras conocer el grado, es la propia trabajadora social de dependencia del municipio, teniendo en cuenta toda la información recogida, quien realiza un informe en el que se recomienda el servicio o la prestación económica más adecuada para que esa persona pueda recibir los cuidados que requiere. Este informe se denomina Programa Individual de Atención (PIA). En este documento se pueden proponer distintos recursos, como la atención en el domicilio o la asistencia en centros de día para mayores cuando la persona necesita apoyo diario pero aún mantiene cierta autonomía.

A la persona o a su representante legal se le informa, antes de que el PIA sea aprobado definitivamente, para que pueda revisarlo y manifestar si está de acuerdo con la propuesta.